Unas palabras...

30/11/08

Ho'oponopono

En este libro del Dr. Joe Vitale se narra la técnica del Ho'oponopono. En ella se propone el camino del perdón asumiendo que somos creadores del 100% de nuestra realidad. Heredada de una tradición hawaiana que se ha transmitido de forma personal, el ho'oponopono es un camino, uno más, según las palabras del Dr. Vitale, que puede ayudar a sanar nuestra realidad o mejor, en las propias palabras del Dr Len:
“El Ho’oponopono es solamente el hecho de mirarse para limpiar la basura que nos causa los problemas que tenemos en común con las otras personas”

“Es un trabajo interno”. Si usted quiere tener éxito, trabaje internamente. ¡Trabaje en usted mismo!”.

Este interesantísimo libro surge de la curiosidad de Vitale cuando escuchó una historia que desafía nuestra lógica y que tenía como protagonista al Dr Len. Copio un fragmento del libro:


Hace dos años, escuché hablar de un terapeuta, en Hawai, que curó un pabellón entero de pacientes criminales desequilibrados mentales sin siquiera ver a ninguno de ellos. El psicólogo estudiaba la ficha del preso y, enseguida, miraba hacia su interior con el fin de ver como él había creado la enfermedad de esa persona. A medida que él mejoraba, el paciente también mejoraba.
La primera vez que escuché esa historia, pensé que se trataba de alguna leyenda urbana. ¿Como podía alguien curar a otro, solamente a través de curarse a sí mismo? ¿Cómo podría, aunque fuese el maestro de mayor poder de auto-cura, curar a alguien criminalmente trastornado?
No tenía ningún sentido, no era lógico, de modo que descarté esa historia.
No obstante, la escuché de nuevo, un año después. Supe que el terapeuta había usado un proceso de cura hawaiano llamado “Ho’oponopono”.
Nunca había escuchado hablar de él, sin embargo, no conseguía quitármelo de la mente.
Si la historia era realmente verdadera, yo tenía que saber más sobre él.
Siempre supe que total responsabilidad significaba que yo soy responsable por lo que pienso y hago.
Lo que esté mas allá, está fuera de mis manos.
Creo que la mayor parte de las personas piensa lo mismo sobre la responsabilidad. Somos responsables por lo que hacemos y no por lo que hacen los otros. El terapeuta hawaiano que curó a esas personas mentalmente enfermas me enseñaría una nueva perspectiva avanzada sobre lo que es la total responsabilidad. Su nombre es Dr. Ihaleakala Hew Len
.

El libro de apenas 30 págs es de los muy recomendables; aquí encontrás el libro completo:
Hooponopono eBookNota: El Libro está en formato de word, vas a encontrar una visualización por si lo querés leer on line, pero si querés descargarlo hacé click en la solapa de Downdloads.

Libros Gratis para Descargar

En general se comparte la idea de que leer un libro en la computadora, no es la mejor forma de leer, sin embargo, a veces presenta un acceso muy rápido (cuando se lo encuentra claro, en populoso ciberespacio) Además, cuando se baja un libro, tenemos la ventaja de echarle un un buen vistazo, y saber si es lo que buscamos, y si no lo es, a la papelera de reciclaje. En fin supongo que habrá argumentos a favor y en contra.
Aquí te presento algunos sitios desde los cuales podrás descargar libros gratis. Parecen pocos enlaces, pero después de una ardua búsqueda, me di cuenta que prefiero presentar aquellos sitios de más fácil acceso, para no andar navegando y navegando sin llegar a lo que quereremos: libros gratis ;-)
En estas webs se encuentran muchísimos libros de autores famosísimos en el desarrollo personal, esoterismo, nueva conciencia, espiritualidad, reiki, chamanismo, y otras disciplinas; autores como Deepak Chopra, Brian Weiss, Eckhar Tolle, Carlos Castaneda, Ramtha, Osho y mucho más. También llegarás a textos antiguos de distintas religiones, a canalizaciones y la lista sigue...
Espero que encuentren ese libro que andan buscando.
Un buen sitio para descargar:

Alrdedor 6500 libros ordenados alfabéticamente. Aquí también encontrarás música y videos:
http://www.elmistico.com.ar/descarga/index.htm
En este hay que registrarse, tranquilidad, es muy rápido, y luego de hacerlo, inmediatamente te dan el alta para que bajes lo que gustes:
http://www.zonamistica.com/


En la Zona de descargas en este mismo blog,
encontrarás algunos textos y otras cosas para bajarte que en su momento me resultaron difícil de encontrar. Son pocos por ahora pero vale consultar; la lista irá creciendo, o al menos eso intentaré.

28/11/08

Ayurveda y Metafísica

Muchos son y seguramente serán los puentes que se tienden entre la tradición de Oriente y Occidente. El Dr. Fabián Ciarlotti, a partir de su rica formación, emprende en este libro un severo y a la vez muy ameno recorrido por los antiguos conocimientos de la India y los vincula con la metafísica de la tradición occidental pasando por Pitágoras, Hermes Trimegisto, Paracelso y muchos más.
El libro tiene un ajustado tono didáctico y coloquial por momentos, lo que facilita su lectura, y al tiempo, suma una clase de erudicción que nunca lo pone serio, bien por el doctor!
Así mismo, Ayurveda y Metafísica sostiene ese difícil y delicado equilibrio de las obras que proponen una reflexión sin caer en sentencias. Es que pareciera ser que la intención del libro descansa no tanto en lo que se sabe, sino en lo que podemos descubrir, como dice en el capítulo 1: "Vamos a escapar de la prisión del conocimiento e ir a la libertad del desconocimiento".
Como las tradiciones místicas han señalado, las palabras no alcanzan, pueden insinuar pueden acercarse a la verdad, ésta -si acaso es dada a ser conocida por los hombres- está "más allá" (meta) de la materia (física) y su orden. Será del orden que propone la física cuántica?, tal como se arriesga en el libro?
El Dr. Fabián Ciarlotti es prudente como para aventurarse en respuestas absolutas, su mérito reside en que su libro propone abrir nuevos caminos de pensamiento, puentes, entre la sabiduría de oriente y occidente.
Lectura recomendada ;-)

Comenzar a despertar - Eckhart Tolle -

Este hombre de aspecto endeble no parece responder a la imagen del clásico gurú ; y tiene muy claro que ése no es el lugar que desea ocupar: "no tengo nada para darte; busca en tu interior" -dice . Y ése es el desafío que propone, acceder a un conocimiento interno, que no pertenece al orden de la mente, que reside en un lugar no determinado y que será un descubrimiento personal; eso sí, Eckhart nos señaliza un poco el camino de un modo casi provocativo: "no eres lo que piensas, deja de identificarte con la mente".
Eckhart fue investigador y supervisor en la Universidad de Cambridge. A los veintinueve años experimentó una profunda transformación espiritual que cambió su vida. Dedicó los años siguientes a comprender, integrar y profundizar esa tranformación, que marcó el comienzo de un intenso viaje interior.
Entre sus libros cabe destacar "El Poder del Ahora" que le deparó innumerables lectores en todo el mundo y "El silencio habla", extraño e intrañable libro donde las palabras parecen susurrar desde el fondo de un profundo estado meditativo.
Lo que sigue es una entrevista en la que habla acerca de los obstáculos para la iluminación o lo que podríamos llamar "las trampas de la mente".

Pregunta: ¿Qué es la Iluminación?
Echart Tolle: Un mendigo había estado sentado a la orilla de un camino durante más de 30 años. Un día pasó por allí un extraño. "¿Tienes algunas monedas?", murmuró el mendigo, estirando mecánicamente el brazo con su vieja gorra. "No tengo nada que darte", respondió el extraño. Y luego preguntó, "¿Qué es eso sobre lo que estás sentado?". "Nada", replicó el mendigo, "sólo una caja vieja. He estado sentado sobre ella desde que tengo memoria". "¿Alguna vez has mirado en su interior?", preguntó el extraño. "No", respondió el mendigo, "¿Para qué? No hay nada adentro". "Echa una ojeada", insistió el extraño. El mendigo logró entreabrir la tapa. Para su asombro, incredulidad y euforia, descubrió que la caja estaba llena de oro.

Yo soy ese extraño que no tiene nada para darte y que te dice que mires en tu interior. No dentro de alguna caja -como en la parábola- sino en un lugar aún más cercano: dentro de ti mismo.
"Pero no soy un mendigo", te puedo oír decir.

Aquellos que no han descubierto su verdadera riqueza -la brillante joya del Ser y la profunda e inalterable paz que se encuentra en ese lugar-, son mendigos, aún cuando tengan gran riqueza material. Buscan externamente desechos de placer o plenitud -para la validación, la seguridad o el amor-, mientras en su interior tienen un tesoro que no sólo incluye todas esas cosas, sino que es infinitamente más grande que cualquier cosa que el mundo pueda ofrecer.

La palabra "iluminación" evoca la idea de algún logro sobrehumano, y al ego le gusta verlo así; sin embargo, se trata simplemente de tu estado natural sentido de unión con el Ser. Es un estado de conexión con algo inconmensurable e indestructible, algo que, casi paradójicamente, eres tú en esencia y que, sin embargo, es mucho más grande que tú. Es el encuentro de tu verdadera naturaleza, más allá de nombres y formas. La incapacidad de encontrar esta conexión da origen a la ilusión de separación de ti mismo y del mundo que te rodea. Te percibes entonces a ti mismo, consciente o inconscientemente, como un fragmento aislado. Surge el temor, y el conflicto -interno y externo- se vuelve habitual.

Me gusta la sencilla manera en que el Buda define el estado de iluminación: "el fin del sufrimiento". ¿Hay acaso algo sobrehumano en esto? Por supuesto, como definición es incompleta. Sólo te dice lo que la iluminación no es: no es sufrimiento. Pero, ¿qué es lo que queda cuando ya no hay sufrimiento? El Buda guarda silencio al respecto, y su silencio implica que tendrás que descubrir eso por ti mismo. Utiliza una definición negativa, de modo que la mente no pueda transformarlo en algo en qué creer o en algún logro sobrehumano, en una meta que te sea imposible alcanzar. A pesar de esta precaución, la mayoría de los budistas sigue creyendo que la iluminación es para el Buda -no para ellos- al menos por esta vida.

Pregunta: Utilizaste la palabra "Ser". ¿Puedes explicar a qué te refieres con eso?
Eckhart Tolle: El Ser es la Vida Única eterna y omnipresente que se encuentra más allá de las innumerables formas de vida que se hallan sujetas al nacimiento y a la muerte. Sin embargo, el Ser no sólo se halla más allá sino en la profundidad de cada forma, como su esencia más interna, invisible e indestructible. Esto significa que eso está a tu alcance ahora, como tu naturaleza más verdadera, tu yo más profundo. Pero no intentes comprenderla con la mente. No trates de comprenderla. Sólo puedes conocerla cuando la mente está quieta. Cuando estás presente, cuando tu atención se halla en forma total e intensa en el Ahora, podrás sentir al Ser, pero nunca podrá ser comprendido con la mente. Tomar nuevamente conciencia del Ser y vivir en ese estado de "conciencia sentida" es la iluminación.

Pregunta: Cuando dices Ser, ¿estás hablando de Dios? Y si lo estás, ¿por qué no usas esa palabra?
Eckhart Tolle: La palabra "Dios" ha perdido completamente su significado, a través de miles de años de mal uso. La utilizo a veces, muy escasamente. Por "mal uso", me refiero a que personas que nunca han tenido siquiera un atisbo del ámbito de lo sagrado, de la infinita inmensidad existente detrás de esa palabra, la utilizan con gran convicción, como si supieran de lo que hablan. O bien, argumentan en su contra, como si supieran qué es lo que están negando. Este mal uso origina creencias, afirmaciones e ilusiones egóticas absurdas, como "Mi Dios o nuestro Dios es el único dios verdadero, y el tuyo es falso", o la famosa frase de Nietzche: "Dios ha muerto".
La palabra Dios se ha transformado en un concepto cerrado. Apenas la palabra es pronunciada, se forma una imagen mental -quizás ya no de un anciano de barba blanca-, pero sigue siendo una representación mental de alguien o algo fuera de ti; y, sí, casi inevitablemente un algo o alguien masculino.
Ni "Dios" ni el "Ser" ni ninguna otra palabra pueden definir o explicar la inefable realidad que se halla detrás de la palabra, de modo que la única pregunta importante es si la palabra es una ayuda o un obstáculo en cuanto a permitirte experimentar Aquello a lo cual apunta. ¿Apunta acaso más allá de sí misma, hacia esa realidad trascendente, o se presta muy fácilmente a transformarse en nada más que una idea, una creencia en tu cabeza, un ídolo mental?
La palabra "Ser" no explica nada, pero tampoco la palabra "Dios". "Ser", sin embargo, tiene la ventaja de ser un concepto abierto: no reduce el infinito invisible a una entidad finita. Es imposible formarse una imagen mental de él. Nadie puede adjudicarse la posesión exclusiva del Ser. Es tu esencia misma, y te es accesible de inmediato como la sensación de tu propia presencia, la sensación de "Yo soy" previa a "Yo soy esto o lo otro". Así que sólo hay un pequeño paso entre la palabra "Ser" y experimentar el Ser.


Pregunta: ¿Cuál es el mayor obstáculo para experimentar esta realidad?
Eckhart Tolle: La identificación con tu mente, lo que hace que el pensamiento se vuelva compulsivo. No poder dejar de pensar es una espantosa calamidad, pero no nos damos cuenta de esto porque casi todo el mundo la sufre, así que es considerada "normal". Este ruido mental incesante te impide hallar ese dominio de quietud interna que es inseparable del Ser. Esto también crea un falso "yo" -fabricado por la mente-, que extiende una sombra de temor y sufrimiento. Examinaremos todo eso en más detalle más adelante.

El filósofo Descartes creyó haber encontrado la verdad más fundamental cuando formuló su famosa frase: "Pienso, luego existo". De hecho, expresó con eso el error más fundamental: igualar el pensar con el Ser y la identidad con el pensar. El pensador compulsivo -y casi todo el mundo lo es- vive en un estado de aparente separación, en un insanamente complejo mundo de problemas y conflictos continuos, un mundo que refleja la creciente fragmentación de la mente. La iluminación es un estado de "completitud", de "ser uno", y por tanto se está en paz. Se es uno con la vida en su aspecto manifiesto -el mundo- así como con tu yo más profundo y la vida no manifiesta -uno con el Ser-. La iluminación no es sólo el fin del sufrimiento y del continuo conflicto interno y externo, sino también el fin de la horrible esclavitud del pensar incesante. ¡Qué increíble liberación es!

Identificarte con tu mente genera una cortina opaca de conceptos, etiquetas, imágenes, palabras, juicios y definiciones que impiden toda relación verdadera. La cortina se interpone entre tú y tú mismo, entre tú y los demás hombres y mujeres, entre tú y la naturaleza, entre tú y Dios. Es esta cortina de pensamiento la que crea la ilusión de la separación, la ilusión de que hay un tú y un "otro" enteramente separado. Olvidas entonces la realidad esencial de que, debajo del nivel de las apariencias físicas y las formas separadas, eres uno con todo lo que existe. Con "olvidas", me refiero a que ya no logras sentir esta unión como una realidad evidente por sí misma. Puedes creer que es así, pero ya no sabes si lo es o no. Una creencia puede ser tranquilizadora. Sólo es liberadora, sin embargo, a través de tu propia experiencia.

Pensar se ha vuelto una enfermedad. La enfermedad se presenta cuando las cosas se desequilibran. Por ejemplo, no hay nada malo con que las células se dividan y multipliquen en el cuerpo, pero cuando este proceso prosigue en forma independiente del organismo completo, las células proliferan y tendremos una enfermedad.

La mente es un instrumento soberbio si la usamos correctamente. Si se le usa en forma incorrecta, sin embargo, se vuelve muy destructiva. Para ser más preciso, no se trata tanto de que uses tu mente del modo incorrecto -en general no la usas para nada-. Ella te usa. Ésa es la enfermedad. Crees que eres tu mente. Ese es el delirio. El instrumento se ha apropiado de ti.
Pregunta: No estoy enteramente de acuerdo. Es cierto que pienso mucho sin sentido alguno -como la mayoría de las personas-, pero aún puedo utilizar mi mente para lograr cosas, y hago eso todo el tiempo.
Eckhart Tolle: Sólo porque puedes resolver un acertijo de palabras o construir una bomba atómica, no significa que puedes utilizar tu mente. Tal como a los perros les encanta morder huesos, a la mente le encanta hincarle sus dientes a los problemas. Es por eso que resuelve acertijos y construye bombas atómicas. A ti no te interesan esas cosas. Permíteme preguntarte esto: ¿puedes liberarte de tu mente cada vez que quieres? ¿Has hallado el botón que detiene todo el mecanismo?

Pregunta: ¿Te refieres a dejar de pensar? No, no puedo hacerlo, excepto quizás por unos instantes.
Eckhart Tolle: Entonces la mente te utiliza a ti. Inconscientemente, te has identificado con ella, de modo que ni siquiera te das cuenta de que eres su esclavo. Es casi como si fueses poseído sin darte cuenta: crees que la entidad que se posesionó de ti eres tú mismo. La libertad se inicia dándote cuenta de que no eres esa entidad que se posesionó de ti -el pensador- Saber esto te permite observar a la entidad. Apenas comienzas a observar al pensador, comienza a activarse un nivel más alto de conciencia. Comienzas entonces a darte cuenta de que hay un enorme ámbito de inteligencia más allá del pensamiento, y que ese pensamiento es sólo un diminuto aspecto de esa inteligencia. También te das cuenta de que todas las cosas que realmente importan -la belleza, el amor, la creatividad, la alegría, la paz interior- tienen su origen más allá de la mente. Comienzas a despertar.

27/11/08

Realidad Holográfica


Desde distintos lugares de la ciencia, en especial desde la física cuántica, se ha empezado a hablar de que la realidad podría ser un gigantesco holograma, ¿qué significa esto? Los hologramas plantean básicamente la posibilidad de que cada parte constitutivo de un todo, contenga ese todo. ¿Extraño? ¿Una parte que contenga la información del todo? Tal vez, pero el universo tiene muchos misterios guardados. Vaya esto como introducción a este nuevo paradigma que abre posibilidades infinitas si consideramos al universo como un holograma vivo y conciente. Estos videos te darán una idea más clara de lo que esto significa.

Mirálo acá:

Parte1



Parte 2


Estos videos debemos agradecérselos a cacophony00

Meditación del Aquí y el Ahora

1 - Una meditación posible
Frecuentemente sucede que cuando nos disponemos a meditar, nos proponemos –concientes de ello o no- entrar en otro estado de conciencia, un estado de conciencia que nos brindará un sosiego frente al constante barullo del diálogo de la mente. Pero no es raro que nos topemos con el hecho de darnos cuenta de que “algo” nos sabotea llegar a un estado meditativo. Pareciera ser que no contamos con las herramientas que nos ayuden para lograrlo; en realidad, contamos con esas herramientas, sólo que no las conocemos o no las sabemos usar; pero están al alcance.
Lo primero que debemos replantearnos y asumir, es el error de realizar una meditación para cambiar el estado actual de conciencia cualquiera sea en el que me encuentre. Vale decir que no me dispongo a meditar para cambiar cómo me estoy sintiendo o funcionando. No voy en busca de un estado ideal que no estoy teniendo. Eso sería como percibirme con carencia, y nadie podrá darme algo no esté en mí de alguna forma latente al menos.
Sí, aunque parezca una contradicción no se trata de proponerse un cambio, se trata de la aceptación total del momento con todas sus circunstancias. Cómo ya es sabido, el hecho de generar una resistencia hacia algo, hace que eso se manifieste más intensamente. Entonces, lo primero que elijo es meditar aceptando mi estado actual de conciencia (el de ese preciso momento), sin análisis ni juicios; sintiendo lo que ese momento está manifestando, y lo hago porque es un aspecto del ser atemporal que soy manifestándose a través de mi yo temporal.
Lo que estaremos realizando entonces, es un cambio de conciencia pero desde un lugar que no es el de la pretensión de ego, en todo caso el ego, -y no hay que descartarlo- asistirá al cambio como un observador. Veámoslo esquemáticamente:

Meditación fallida:
Estado actual -->Pretensión de cambiar --> Fracaso en la meditación.

Meditación del Aquí y Ahora:
Estado actual --> Aceptación incondicional --> Cambio a un nuevo estado de conciencia

Como se ve, en la meditación del Aquí y Ahora se propone que el río de nuestro ser encuentre su cause y no diseñar un cause para que ese río, infinito por cierto, encaje en él. El aceptar, si se quiere verlo así, produce el cambio. Además, qué clase de pretensión es ésa en la que se aspira a que el Ser se adapte a los parámetros de una mente?!
Un paso que deberíamos valorar será el habernos desligado de la carga implícita que supone un objetivo al meditar, un objetivo que idealizamos al punto de parecer actividad para seres superiores.


2 – El cuerpo es conciencia: las herramientas
Lo anterior puede ser entendido como un muy breve marco teórico, así que en esta parte se abordará el Cómo.
Nos olvidamos con demasiada facilidad que el cuerpo es conciencia. En general somos demasiado mentales y todo lo asociado a la conciencia queda dentro de lo que “entendemos” sucede en la cabeza. Y así parecería que ése es el territorio donde se dirime el hecho de vivir estados de conciencias más elevados.
Sin embargo, se sabe hoy con certeza que el cuerpo es un registro de nuestro estado de conciencia, y en este sentido es tan válido como la conciencia misma: ES CONCIENCIA. Así que la primera herramienta que tomaremos para la meditación del Aquí y el Ahora es considerar al cuerpo como conciencia. Para esto nos valdremos de los sentidos; estos serán el pasaporte para adentrarnos en la conciencia del cuerpo. La palabra clave en estos pasos es ATENCIÓN, y por atención se entiende un estado de percepción. Llevaremos la atención hacia lo que estamos sintiendo, evitando entrar en interpretaciones. Así iremos sumando lo que percibimos con cada sentido. Y si acaso comenzamos a interpretar, aceptaremos el hecho suspendiendo el juicio. Así de simple, volviendo al cuerpo.

EL SENTIDO DEL TACTO
1- Empezaremos la meditación llevando la atención al cuerpo: la posición de éste, la ropa que nos viste, su temperatura, lo que registra nuestro mayor órgano: la piel. Conviene recorrer con la atención desde los pies hasta los cabellos de la cabeza. Se trata de sentir al cuerpo, lo que no significa entrar en un análisis del estado corporal, sino de sentir con el cuerpo. En determinado momento empezaremos a sentir los latidos del corazón. Si bien al principio vamos enfocando (los pies, las piernas etc.) al ir sumando enfoques, el punto central será no enfocarnos en nada en particular, sentir globalmente nuestro cuerpo.
Manteniendo la atención lograda a partir del tacto, seguimos.
EL SENTIDO DE LA AUDICIÓN
2- Lo que podría parecernos una distracción será una herramienta para adentrarnos en la aceptación del momento: los sonidos del afuera son también lo que estamos siendo y por eso forman parte de nuestro ser. Escuchar. Otra vez, si bien empezaremos enfocando sonidos, escucharemos de un modo global.
Manteniendo la atención lograda a partir del oído, seguimos.

EL SENTIDO DEL OLFATO
3- En este caso, lo orientaremos más a la respiración. En general el sentido del olfato no lo tenemos tan ejercitado como para registrar olores sutiles. La respiración es un acto mágico de vida. Si estamos más orientados a encontrar un ritmo de respiración armonioso podemos aprovecharlo, pero debemos tener presente que se trata de no forzar nada.

EL SENTIDO DEL GUSTO
4- En general sucede que el gusto entra a participar del acto perceptivo cuando es estimulado por algo externo, sin embargo, hay un gusto en cada momento en nuestra boca, pero no iremos en busca de él, lo atenderemos, si aparece.

Quisiera dejar de lado por lo menos al principio el sentido de la vista; las razones son del todo evidentes. Somos predominantemente visuales y en un principio será difícil que nuestra vista deje de enfocar, y cambie hacia una visión global, porque el enfocar es la primera tarea que le damos a los ojos, a cada momento.

El ahora posee una riqueza de la que muy vagamente somos concientes. Hemos desarrollado una conciencia de objetos, percibimos fragmentadamente: acá esto y esto y esto y allá aquello, y aquello, etc. Si esta meditación propone un desafío, es el de abarrotar esa conciencia de objeto para que colapse y nos lleve a un lugar no determinado.
Una alegoría posible para entender esto que es mejor hacerlo con entusiasmo, sin ponerse demasiados serios, es la de convertirnos en un todo oreja. Y así como ella es el espacio por donde el sonido pasa, convertirnos por un momento en el espacio por donde el momento presente pasa y asistir a eso con alegría. Es encontrar, encontrarnos; como el encuentro con un amigo del que queremos tener noticias y asistir a lo que él nos cuenta. Ese amigo existe y es una voz propia que el ajetreo diario a veces calla, pero que está disponible si nos disponemos a ella. Este texto es un modo, uno más, que posiblemente nos permita el encuentro.

26/11/08

Para el Camino: Libros gratis para descargar y otras cosas...

...El camino de retorno es un camino hacia uno mismo:
no se trata de llegar a algún lugar, se trata de estar presente haciendo camino.
La vida es experimentar la existencia en todas sus formas como una unidad,
hemos vivido inumerables veces y lo hacemos hoy;
del viaje obtenemos un conocimiento transformador
Un cambio en cómo percibimos el mundo y nos percibimos.
Este es un tesoro que bien visto, más allá de circunstancias, nos lleva