Unas palabras...

21/12/08

Energía y Conciencia de Ser


En una entrada pasada, aquella que se titula Conciencia: percepción y precognición (2-12-08) se lee sobre el final lo siguiente:

“... 'para llegar a la Conciencia de Ser, que amplía la percepción a límites infinitos, no se necesita raciocinio, sino ENERGÍA.... '
La pregunta se nos viene encima: ¿Cómo adquirir esa Energía que nos acerque a la Conciencia de Ser?
Algunas pistas próximamente en otra entrada de este pequeño blog.”


Pues bien, diré que no tengo la respuesta a esa pregunta; sin embargo, como decía, se pueden señalar algunas “pistas”; hecha la aclaración, agrego que muy lejos está este texo de proponer una respuesta total. Lo que sigue entonces, es bueno aclararlo, surge de lecturas de distinto orden y origen, que espero me perdonen no citar detalladamente, pues se confunden en el tiempo.

Nuestras acciones tienen un peso mayor que todo lo que podemos sostener desde lo que decimos y pensamos, pues en las acciones es donde reside y se expresa nuestra energía. Por consiguiente, lo que a continuación se detalla, más que ideas interesantes, apuntan a ser prácticas a realizar: acciones concretas. Empecemos

*Romper la rutina
Como se dice popularmente, el hombre es un animal de costumbres, y esas costumbres nos determinan de un modo tan severo que a veces nos parece que sin ellas estamos perdidos. La energía que entra en círculos de repetición termina por atomizarse. En términos más concretos si se quiere, terminamos en piloto automático, es decir ausente del momento presente. Romper la rutina significa entonces, innovar en nuestros comportamientos, y esto implica llevar a nuestro cuerpo, que es también una forma de conciencia a articular y movilizar energía que no estaba en acción. Por poco que parezca, algunas pequeñas acciones como cambiar de bar al que se concurre, cambiar el camino que hacemos a casa o aprender algo nuevo, por decir algunos ejemplos sirven para desacomodar esa estructura de repetición e invitan a nuestros sentidos a degustar un nuevo menú y nos movilizan.
Sin entrar en términos de la medicina, es claro que nuestros cerebro entrará en un gimnasia muy atractiva, o en términos de Carlos Castaneda, se movilizará nuestro "punto de encaje". Lo que importa es darse cuenta de que si bien al principio podemos sentirnos incómodos innovando, estamos haciendo fluir mejor nuestra energía y eso redunda en beneficio.

*Reducir la importancia personal
Esto proviene también de Castaneda aunque podría equipararse a bajarle los decibeles el ego. En varios de sus libros Carlos Castaneda, cuenta cómo el Nagual* Don Juan le demostraba que la importancia personal nos consume toneladas de energía y eso nos limita. La importancia personal es esa idea que tenemos de nosotros mismos, y de acuerdo con la cual actuamos en el mundo. Por ella nos sentimos ofendidos, enojados a veces, orgullosos en otra. Pero no hay que verla sólo como vanidad, aunque muchas veces lo es, en ocasiones se disfraza de autocompasión. Como creo que se vislumbra se trata del ego buscándose y justificándose a sí mismo a través de nosotros. La importancia personal se reduce de varias formas, la más efectiva es el humor: no tomándose en serio, desarrollando la capacidad de reírse de uno mismo. Reírnos de lo tontos que podemos llegar ser pero sin sentirnos tontos, reír cuando nos encontramos repitiendo patrones de conducta, reírnos de ese pequeño ego que llevamos y nos exigue siempre muestras de su importancia. Cuando podamos vernos desde este lugar estaremos mirándonos desde el lugar del observador, éste, que es un aspecto de nuestro ser, asiste a nuestra "performance" en la vida, y empezará a hacernos comprender que el nuestro es un juego que hacemos en serio, pero sin tomarnos en serio.
El humor es siempre liberador y se encuentra en el corazón de la verdadera espiritualidad.
Toda vanidad, enojo, ofensa es energía en tensión y densa, con una vibración muy baja; el humor siempre distiende, hace sentirnos fluidos y eso es un hecho que todos alguna vez comprobamos.
Reduciendo la importancia personal nos damos cuenta de que no tenemos que defender ninguna idea sobre nosotros, ante uno mismo o ante alguien más. Vale decir, en otros términos, es energía que queda libre para un uso más beneficioso; estamos ampliando la percepción de nosotros mismos y en consecuencia la percepción del mundo.

*El silencio
“Cállate, cállate que me desesperas!” decía Quico (el de los cachetes inflados) al Chavo del ocho, el famoso personaje de Chespirito. En términos generales hablamos demasiado, pero no a los otros (o sí...) Lo que importa es lo que nos decimos a nosotros mismos, ese diálogo interno es una de las formas más habituales de obstaculizar energía que hemos desarrollado, al punto de parecerse a un acto compulsivo. Obstaculizar porque lo que nos decimos ronda siempre lo mismo: cómo deben ser las cosas, cómo debe ser uno, cómo deben ser los demás, necesidad de controlar situaciones del afuera etc.... Muchos y grandes autores han escrito sobre la importancia del silencio, y recomiendo ir a ellos si así se lo desea. Lo que tal vez sea apropiado señalar aquí es que no importa cuán grande sea ese diálogo interno, es algo que aprendimos a hacer y que podemos empezar a abandonar en cualquier momento, claro, con intención firme y práctica. Una práctica sin presión porque eso sólo fomentaría más diálogo interno y obsesión. “Para lograr el éxito en cualquier empresa se debe ir muy despacio, con mucho esfuerzo pero sin tensiones ni obsesiones” dice el Nagual.
Finalmente, decir silencio se parece a decir meditación, y sin duda puede serlo, pero olvidamos que cuando ocasionalmente nos sumergimos plenamente en algo que hacemos, también aparece una clase de silencio y eso es una forma de meditación... El señalamiento vale para no creer que al silencio sólo se llega con túnica y sahumerios en un dojo*. Queda por decir que liberándonos del parloteo interno, en la medida que podamos, otra clase de inteligencia y energía empieza a crecer en nosotros, ésa que a veces llamamos intuición y está más cerca de nuestro verdadero Ser.
*
*Aceptar el misterio en Todo
Uno de las mayores pretensiones de nuestra mente racional es atribuirse la capacidad de dar cuenta y explicación de todo. No me refiero a las pretenciones científicas, en alguna medida nos han traído grandes beneficios y hay que agradecérselo; se trata más de aquellas domésticas con las que etiquetamos a las personas que nos rodean y a nosotros mismos. Toda definición es una forma de la cárcel que podemos aplicar a otros pero a la vez la aplicamos a nosotros mismos. ¿Qué tiene que ver esto con la energía y conciencia? Pues en la medida que seamos adictos a encasillar y pretender entender, lo único que estaremos haciendo es impedirnos transitar nuevos horizontes de conciencia. Estaremos limitados por como nos etiquetamos a nosotros, a los otros y al mundo.
La vida es un misterio para ser revelado, y esa revelación es ésta: que siempre hay y habrá más misterio y que cada uno de nosotros lo es.
Desde esta perspectiva aceptamos con humildad la vida y esa pretensión antes soberbia de entender se libera para dejarnos asistir con asombro al encuentro de cada persona, de cada día con sus avatares y a cada noche y a cada gesto, a cada caricia y abrazo. Empezamos a sentir la belleza, porque la belleza empieza a vivir en nosotros.

A modo de conclusión
Existen otras prácticas que ayudan a que nuestra energía crezca y fluya, no es difícil saber de ellas, y esto sólo aspiraba a continuar simplemente algo que se había insinuado en otra entrada. Cada acto dice quién estamos siendo, y esto siempre puede cambiar si así lo decidimos primero, y lo actuamos luego. Aquí la palabra actuamos no es inocente, la idea de que estamos representando el rol de un actor en una obra universal, nos sirve para recordar que no importa qué tan a pecho nos tomemos quien estamos siendo, en cierto momento dejaremos ese papel... Vale entonces, interpretarlo de la mejor manera ya que eso implica vivir nuestra más altas posibilidades, implica acercarnos a nuestra totalidad, a la Conciencia de Ser.

*Nagual, es una palabra de la tradición Tolteca (antiguo México) que podríamos entender como chamán, pero el término es algo inexacto; el Nagual es alguien que ha conquistado la libertad en términos de percepción, superó la ilusión, además es capaz de conectarse con el espíritu y guiar a otros hacia él.
*Dojo lugar donde se practica la meditación zen.

14/12/08

Baraka - película de Ron Fricke -

Abre Tus Ojos


Cuando uno se atreve decir "este mundo...", en el mejor de los casos, esas palabras aluden a un limitado recorte de la realidad personal; Baraka nos abre los ojos de un modo lapidario, y con una exquisita sensibilidad, asistimos a un despliege de imágenes soberbio para vislumbrar "este mundo". Y como las palabras no alcanzan para dar una idea de él, aquí no están, y lo bien que hacen de tomarse un descanso. En contra partida hay música y hay canto, pues con ellos se vislumbra mejor este mundo. Sin duda es un hallazgo el de Ron Fricke el de contraponer una música a veces ritual, meditativa, y siempre profunda al ruido de las ciudades; en ésta el director nos registra viviendo una vida de vértigo alocado, también opuesto a la danzas sagradas en comunión con la tierra. Quien haya visto esos documentales donde se muestran hormigas alocadas en torno a su tarea, puede encontrar una similitud entre ellas y los grandes conglomerados urbanos en esta película.
Cómo todas las cosas que nos hacen crecer Baraka nos plantea preguntas: qué es ser humano? Detrás de qué corremos? En qué creemos? y otras tantas que el espectador va descubriendo. Finalmente, el tiempo es otro factor que está en juego en la película: el director parece sugerir que hay dos tiempos, por un lado el de la naturaleza y allí las imágenes cobran una fuerza inusitada. Por el otro aparece el tiempo diseñado por el hombre civilizado, y en este sentido las imágenes dan cuenta de una mecanicidad en la que el hombre es un engranaje más. A partir de esto, que en la película suma ricos matices, desde algún lugar nos llega el eco de una pregunta incómoda: ¿es el nuestro un ritmo que sincroniza con los tiempos de la vida? O mejor, ¿qué nos hemos hecho los unos a los otros, al planeta que ya no podemos conectarnos con el ritmo de la vida? ¿Por qué lo seguimos haciendo?
Baraka es una antigua palabra sufí que significa aliento de vida, esencia de vida, bendición, quizás por ahí encontremos una posible respuesta.
Rodada en los cinco continente es una experiencia que nuestros ojos y oídos, pero sobre todo nuestro espíritu nos agradecerá, siempre y cuando tengamos la disposición para ver algo distinto, lejos toda ansiedad y vértigo; es en algún punto una película para contemplar más que para ver. Desde su estreno en 1993, Baraka no ha perdido su fuerza y belleza, porque ellas residen en un modo original de ver y la forma de captar no sólo la naturaleza sobrecogedora de paisajes, sino la a veces incomprensible naturaleza humana.
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Lo mejor: la fotografía y la música.
Escena para recordar: el monje con la campana por la peatonal.
Consejo: el argumento, está pero no de un modo habitual, así que no lo esperemos en términos habituales si la vamos a ver; por esto, es mejor dejarse llevar por la belleza de las imágenes y a través de ellas llegar a un argumento.
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Ficha técnica
Nombre original: Baraka
Director: Ron Fricke
Música original: Michael Sterns.
Duración: 94 minutos.
Estreno: 24/09/1993
Data: la música la puedes bajar desde la Zona de Descargas
La película se puede encontrar por el Ares.

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8/12/08

Don Miguel Ruiz - La Tradición Tolteca -

Regreso a la Vida

"Desperté, y ya no era el mismo.
Por primera vez, abrí los ojos,
los mismos que creí tener abiertos
engañándome por tanto tiempo
sin saber que únicamente era un falso sueño..."
Don Miguel Ruiz


Don Miguel Ruiz es médico, cirujano y también un nagual, alguien dotado capaz de guiar el camino hacia el Espíritu. Su conocimiento priviene de una milenaria tradición de centromérica: la tradición Tolteca. Antes de señalar algunas de sus características, vale señalar que el camino de conocimiento tolteca es principalmente práctico y en este sentido se completa en la transformación; es decir, conocer es ser, transformarse.

Para la visión tolteca vivimos en un sueño, un sueño que se ha convertido en pesadilla, todos compartimos el mismo sueño, el sueño de la humanidad al que cada ser humano aporta su energía para sostenerlo. A su vez, también tenemos un sueño personal; ambos se sostienen en nuestro sistema de creencias y ninguno es una elección que hemos realizado libremente, tanto el sueño personal como el individual se nos ha impuesto a partir del modo en que se desarrolló nuestra mente.

La mente, según Don Miguel está formada por un 'libro sagrado' que no se discute y que forma parte del proceso de autodomesticación: nuestro sistema de creencias. Otra parte la forma "El Juez" quien establece dictamen sobre todo lo que pensamos, hacemos y sentimos; y para hacerlo toma el sistema de creencias. Y no importan si nos dañan, pues no se discuten. Finalmente aparece la parte de la mente que la visión tolteca llama "La Víctima", ésta recibe el veredicto del juez y que suele dictaminar "culpable". Desde este lugar comenzamos a soñar, soñamos nuestra realidad individual y la del mundo. La primera alimenta a la segunda. Don Miguel hace hincapié en que hay muy poca gente despierta, realmente muy poca. Entonces como sólo conocemos el sueño, se nos hace muy difícil concebir que haya algo más. Sin embargo, es una época en que la gente comienza a preguntarse y cuestionar los sistemas de creencias.

Para salir de este sueño-pesadilla, lo primero que propone Don Miguel Ruiz es una revisión de los acuerdos, "El Inventario", (sistema de creencias) que hemos aceptado y donde hemos almacenado todo cuanto sabemos. Se trata de hacer una exhaustiva revisión y concientización de todo cuanto concierne a nuestras creencias, pues son ellas las que marcan nuestro camino en la vida. Y es importante, porque al hacer ese inventario adquirimos el poder de la elección. Una vez reconocidos todos esos acuerdos aceptados casi ciegamente podremos ejercer la libertad de seguir con aquellos que nos traen felicidad y renunciar a aquellos que no; el guerrero tolteca desde la voluntad que adquiere en la realización del inventario, tiene el poder no honrar más los acuerdos que le impiden ser feliz.
Don Miguel Ruiz propone cuatro acuerdos fundamentales:

* Sé impecable con las palabras.
Se trata de saber que nuestras palabras construyen la realidad y por eso hay que ser cuidadoso con ellas, porque como serán ellas será nuestro mundo.
* No te ofendas ni tomes nada en forma personal.
Cuando recibimos una acción o comentario de otro y éste no es de nuestro agrado lo tomamos como un ataque a nuestra persona; pero esta posición es desconocer que los otros muchas veces proyectan sobre nosotros sus sombras, el ataque u ofensa entonces, no puede ser tomada en forma personal. El Guerrero tolteca elige no gastar energía en enojos y tampoco en vanagloriarse si se siente alagado, nada en forma personal.
* No hagas suposiciones.
Las suposiciones generan un sin fin de malos entendidos, si somos impecables con las palabras podremos preguntar y hablar sin suponer al otro. Además quien supone es nuestra mente, y no sería raro que distorsione lo que está sucediendo.
* Siempre da lo mejor.
Dar lo mejor es un acto de integridad para con uno mismo, es una forma de respeto hacia uno mismo y poco tiene que ver con lo que se espera. Dar es una forma de recibir.

Don Miguel piensa que es posible liberarnos de un sueño que se ha convertido en pesadilla. Su conocimiento abre puertas y da herramientas para conseguir lo que llama "el cielo en la tierra".
La meditación, el inventario, revisar nuestros acuerdos, la atención son algunas de esas herramientas.

Lecturas recomendadas:
"Los cuatro Acuerdos"
"Más allá del temor".

2/12/08

Conciencia: percepción y precognición



Una definición aceptable en principio de precognición dice que ésta es la percepción directa de hechos que aún no han acontecidos, sin mediar procesos de razonamiento y lógica. Vale decir, es un saber inmediato que no pudo obtenerse por procesos intelectuales.


La Mente
Cada vez es más aceptada incluso en ámbitos científicos, la idea de que es en nuestro cerebro donde sucede lo que llamamos realidad tal como la percibimos. Sabemos que todo es energía en distintos grados de vibración y como seres perceptuales, decodificamos ese infinito campo energético y lo traducimos en un mundo de objetos: a esto le damos el nombre de realidad. Aun con la inumerable riqueza de nuestra realidad, nuestro campo de percepción es muy limitado; nos consta que existen cosas por fuera de la percepción ordinaria de los sentidos y de hecho las utilizamos tecnológicamente. Me estoy refiriendo a por ejemplo ondas de radio, campos electromagnéticos, señales de tv etc; sin embargo, como sabemos sólo son percibibles mediante una aparatología sofisticada.
En este sentido, podemos decir que nuestra tecnología es una extensión de nuestros limitados sentidos, un parche ideado por la mente intelectual para ampliar la percepción y nuestra relación con el mundo. Por cierto y dicho sea de paso, esta relación ha sido hasta ahora una historia de dominación del mundo. El punto importante a destacar aquí es el límite de nuestra percepción, el cual es dependiente de cómo hemos desarrollado nuestro pensamiento.

El tiempo
Incluso así, ese maravilloso instrumento que poseemos, la mente, nos da cuenta también de algo que se nos presenta como inapelable: el tiempo y su inevitable devenir. Gracias a la mente nos damos cuenta de que estamos en un mundo lineal con un pasado y un futuro, y a partir de esto, ella juega a conjeturar hechos venideros, analizar hechos pasados, establecer probabilidades, etc,. A la mente le gustan estas cosas porque tiene espíritu de tentáculo: intenta atrapar y lo hace analizando especialmente. Pero la mente sabe algo más que para ella es inaprehensible: el momento presente, no puede atraparlo, una vez que cree atraparlo para ella se convierte en algo pasado. Por esto se puede decir que la mente en su actual estado de evolución, existe en un no-lugar: si no está (no puede estar) en el presente, ¿dónde existe?
¿!?
La mente sabe del pasado pero éste no existe, ¿quién de nosotros arregló algo yendo al pasado? La mente sólo puede jugar con él: puede juzgarlo, condenarlo, mirarlo para arriba y para abajo y regodearse en él...
La mente sabe del futuro, pero éste tampoco existe, es un probabilidad de la mente misma. Acabamos de decir que el presente para ella no es aprehensible (para ella el instante presente se convierte en pasado). ¿!?

¿Existe el tiempo?
La respuesta se impone por los hechos mismos: claro que existe!! Soy un año más viejo que el año pasado!
Una respuesta con sentido común. Ahora bien, recordemos que la mente es egoica, tiene como referente al ego, al yo; y esto llega a tal punto que quién más, quién menos, todos tendemos a identificarnos con la mente, con lo que pensamos. Sin duda el tiempo existe, existe para nuestro yo, pero... ¿por fuera de él?

Así como hablábamos de que como seres perceptuales decodificamos esa sopa cuántica de energía para construir un mundo de objetos, del mismo modo establecemos un escenario tempo-espacial. Mente y ego son las puntas de un eje cuya función parecería ser anclarnos en este mundo tal como lo concebimos.

Conciencia de Ser
La mente es un aspecto de la conciencia de ser, un solo aspecto de nuestro Ser. Y aún con el poder que tiene sobre nosotros para decirnos cómo es el mundo, ella misma nos insinúa que hay más, mucho más: la nobleza de la mente reside en decir "esto se me escapa, hay cosas que no puedo explicar". Déja Vu, precognición, sueños premonitorios y tantos otro son grietas en el edificio de la mente.
Es que la mente reconoce como mayor a sí misma a la Conciencia de Ser, la mente intuye que es un pequeño fragmento del Ser; imaginemos una poderosa computadora cargada con 1000 programas operativos y que sólo utiliza cinco programas para su funcionamiento. Bien, ésa puede ser una metáfora del hombre. Sólo que el ser humano es más complejo que la más poderosa computadora y muchísimo menos previsible.
Existe otra forma de conocer y que no pertenece al espacio de la mente; estoy aludiendo simplemente a eso que nos pasa muchas veces cuando sentimos algo como verdadero pero lo ignoramos en pos de las razones que esgrime nuestra cabeza. Es que la mente no quiere largar el mando y tiene un truco para que no demos crédito a esa voz interior: y éste consiste precisamente en eso, en descraditar esa voz, puede hacerlo con argumentos, citando el pasado o lisa y llanamente insultándo: "no hagas caso a esas boludeces". Y si no estamos alertas le hacemos el juego que la mente quiere.

Precognición y percepción
El psiquiatra Carl Gustav Jung acuñó el concepto de sincronicidad que en pocas palabras significa coincidencia significativa, hechos sin encadenamiento causal entran en contacto de un modo significativo para el/los participantes de ese hecho: pensamos en alguien y ese alguien nos llama por teléfono. Tanto la sincronicidad como la precognición tienen en común aludir a hechos que escapan a la lectura que la mente hace de la realidad. No es mi intención presentar a modo de argumento los muy numerosos casos de precognición o sincronicidades registrados en distintos ámbitos. No sería raro que todos sepamos o que hayamos participado directa o indirectamente de alguno.
Como queda dicho el mundo es una construcción lo más firme posible de la mente, pero hoy la ciencia nos sugiere que éste es mucho más miserioso y rico de lo que podemos imaginar, incluso en un nivel paradojal. Hemos desarrollado una muy respetable tecnología para ampliar nuestra percepción y nos damos cuenta que los horizonte son cada vez más insondables. Empezamos a sospechar que nuestra energía no debe estar tan orientada en la razón, que se trata de desarrollarnos en otro sentido, vale decir, iniciar un proceso evolución, de evolución conciente. Déja Vú, sueños, premonitorios, precognición, sicronicidad son sólo pistas de que hay otra forma de conocer.
Hace muchos siglos ya, las tradiciones aborígenes chamánicas de América nos vienen hablando de que el hombre es un misterio y que existe lo que se puede conocer , lo desconocido y lo que no se puede conocer.
Y agregan: para llegar a la Conciencia de Ser, que amplía la percepción a límites infinitos, no se necesita raciocinio, sino ENERGÍA....
La pregunta se nos viene encima: ¿Cómo adquirir esa Energía que nos acerque a la Conciencia de Ser?
Algunas pistas próximamente en otra entrada de este pequeño blog.

30/11/08

Ho'oponopono

En este libro del Dr. Joe Vitale se narra la técnica del Ho'oponopono. En ella se propone el camino del perdón asumiendo que somos creadores del 100% de nuestra realidad. Heredada de una tradición hawaiana que se ha transmitido de forma personal, el ho'oponopono es un camino, uno más, según las palabras del Dr. Vitale, que puede ayudar a sanar nuestra realidad o mejor, en las propias palabras del Dr Len:
“El Ho’oponopono es solamente el hecho de mirarse para limpiar la basura que nos causa los problemas que tenemos en común con las otras personas”

“Es un trabajo interno”. Si usted quiere tener éxito, trabaje internamente. ¡Trabaje en usted mismo!”.

Este interesantísimo libro surge de la curiosidad de Vitale cuando escuchó una historia que desafía nuestra lógica y que tenía como protagonista al Dr Len. Copio un fragmento del libro:


Hace dos años, escuché hablar de un terapeuta, en Hawai, que curó un pabellón entero de pacientes criminales desequilibrados mentales sin siquiera ver a ninguno de ellos. El psicólogo estudiaba la ficha del preso y, enseguida, miraba hacia su interior con el fin de ver como él había creado la enfermedad de esa persona. A medida que él mejoraba, el paciente también mejoraba.
La primera vez que escuché esa historia, pensé que se trataba de alguna leyenda urbana. ¿Como podía alguien curar a otro, solamente a través de curarse a sí mismo? ¿Cómo podría, aunque fuese el maestro de mayor poder de auto-cura, curar a alguien criminalmente trastornado?
No tenía ningún sentido, no era lógico, de modo que descarté esa historia.
No obstante, la escuché de nuevo, un año después. Supe que el terapeuta había usado un proceso de cura hawaiano llamado “Ho’oponopono”.
Nunca había escuchado hablar de él, sin embargo, no conseguía quitármelo de la mente.
Si la historia era realmente verdadera, yo tenía que saber más sobre él.
Siempre supe que total responsabilidad significaba que yo soy responsable por lo que pienso y hago.
Lo que esté mas allá, está fuera de mis manos.
Creo que la mayor parte de las personas piensa lo mismo sobre la responsabilidad. Somos responsables por lo que hacemos y no por lo que hacen los otros. El terapeuta hawaiano que curó a esas personas mentalmente enfermas me enseñaría una nueva perspectiva avanzada sobre lo que es la total responsabilidad. Su nombre es Dr. Ihaleakala Hew Len
.

El libro de apenas 30 págs es de los muy recomendables; aquí encontrás el libro completo:
Hooponopono eBookNota: El Libro está en formato de word, vas a encontrar una visualización por si lo querés leer on line, pero si querés descargarlo hacé click en la solapa de Downdloads.

Libros Gratis para Descargar

En general se comparte la idea de que leer un libro en la computadora, no es la mejor forma de leer, sin embargo, a veces presenta un acceso muy rápido (cuando se lo encuentra claro, en populoso ciberespacio) Además, cuando se baja un libro, tenemos la ventaja de echarle un un buen vistazo, y saber si es lo que buscamos, y si no lo es, a la papelera de reciclaje. En fin supongo que habrá argumentos a favor y en contra.
Aquí te presento algunos sitios desde los cuales podrás descargar libros gratis. Parecen pocos enlaces, pero después de una ardua búsqueda, me di cuenta que prefiero presentar aquellos sitios de más fácil acceso, para no andar navegando y navegando sin llegar a lo que quereremos: libros gratis ;-)
En estas webs se encuentran muchísimos libros de autores famosísimos en el desarrollo personal, esoterismo, nueva conciencia, espiritualidad, reiki, chamanismo, y otras disciplinas; autores como Deepak Chopra, Brian Weiss, Eckhar Tolle, Carlos Castaneda, Ramtha, Osho y mucho más. También llegarás a textos antiguos de distintas religiones, a canalizaciones y la lista sigue...
Espero que encuentren ese libro que andan buscando.
Un buen sitio para descargar:

Alrdedor 6500 libros ordenados alfabéticamente. Aquí también encontrarás música y videos:
http://www.elmistico.com.ar/descarga/index.htm
En este hay que registrarse, tranquilidad, es muy rápido, y luego de hacerlo, inmediatamente te dan el alta para que bajes lo que gustes:
http://www.zonamistica.com/


En la Zona de descargas en este mismo blog,
encontrarás algunos textos y otras cosas para bajarte que en su momento me resultaron difícil de encontrar. Son pocos por ahora pero vale consultar; la lista irá creciendo, o al menos eso intentaré.

28/11/08

Ayurveda y Metafísica

Muchos son y seguramente serán los puentes que se tienden entre la tradición de Oriente y Occidente. El Dr. Fabián Ciarlotti, a partir de su rica formación, emprende en este libro un severo y a la vez muy ameno recorrido por los antiguos conocimientos de la India y los vincula con la metafísica de la tradición occidental pasando por Pitágoras, Hermes Trimegisto, Paracelso y muchos más.
El libro tiene un ajustado tono didáctico y coloquial por momentos, lo que facilita su lectura, y al tiempo, suma una clase de erudicción que nunca lo pone serio, bien por el doctor!
Así mismo, Ayurveda y Metafísica sostiene ese difícil y delicado equilibrio de las obras que proponen una reflexión sin caer en sentencias. Es que pareciera ser que la intención del libro descansa no tanto en lo que se sabe, sino en lo que podemos descubrir, como dice en el capítulo 1: "Vamos a escapar de la prisión del conocimiento e ir a la libertad del desconocimiento".
Como las tradiciones místicas han señalado, las palabras no alcanzan, pueden insinuar pueden acercarse a la verdad, ésta -si acaso es dada a ser conocida por los hombres- está "más allá" (meta) de la materia (física) y su orden. Será del orden que propone la física cuántica?, tal como se arriesga en el libro?
El Dr. Fabián Ciarlotti es prudente como para aventurarse en respuestas absolutas, su mérito reside en que su libro propone abrir nuevos caminos de pensamiento, puentes, entre la sabiduría de oriente y occidente.
Lectura recomendada ;-)

Comenzar a despertar - Eckhart Tolle -

Este hombre de aspecto endeble no parece responder a la imagen del clásico gurú ; y tiene muy claro que ése no es el lugar que desea ocupar: "no tengo nada para darte; busca en tu interior" -dice . Y ése es el desafío que propone, acceder a un conocimiento interno, que no pertenece al orden de la mente, que reside en un lugar no determinado y que será un descubrimiento personal; eso sí, Eckhart nos señaliza un poco el camino de un modo casi provocativo: "no eres lo que piensas, deja de identificarte con la mente".
Eckhart fue investigador y supervisor en la Universidad de Cambridge. A los veintinueve años experimentó una profunda transformación espiritual que cambió su vida. Dedicó los años siguientes a comprender, integrar y profundizar esa tranformación, que marcó el comienzo de un intenso viaje interior.
Entre sus libros cabe destacar "El Poder del Ahora" que le deparó innumerables lectores en todo el mundo y "El silencio habla", extraño e intrañable libro donde las palabras parecen susurrar desde el fondo de un profundo estado meditativo.
Lo que sigue es una entrevista en la que habla acerca de los obstáculos para la iluminación o lo que podríamos llamar "las trampas de la mente".

Pregunta: ¿Qué es la Iluminación?
Echart Tolle: Un mendigo había estado sentado a la orilla de un camino durante más de 30 años. Un día pasó por allí un extraño. "¿Tienes algunas monedas?", murmuró el mendigo, estirando mecánicamente el brazo con su vieja gorra. "No tengo nada que darte", respondió el extraño. Y luego preguntó, "¿Qué es eso sobre lo que estás sentado?". "Nada", replicó el mendigo, "sólo una caja vieja. He estado sentado sobre ella desde que tengo memoria". "¿Alguna vez has mirado en su interior?", preguntó el extraño. "No", respondió el mendigo, "¿Para qué? No hay nada adentro". "Echa una ojeada", insistió el extraño. El mendigo logró entreabrir la tapa. Para su asombro, incredulidad y euforia, descubrió que la caja estaba llena de oro.

Yo soy ese extraño que no tiene nada para darte y que te dice que mires en tu interior. No dentro de alguna caja -como en la parábola- sino en un lugar aún más cercano: dentro de ti mismo.
"Pero no soy un mendigo", te puedo oír decir.

Aquellos que no han descubierto su verdadera riqueza -la brillante joya del Ser y la profunda e inalterable paz que se encuentra en ese lugar-, son mendigos, aún cuando tengan gran riqueza material. Buscan externamente desechos de placer o plenitud -para la validación, la seguridad o el amor-, mientras en su interior tienen un tesoro que no sólo incluye todas esas cosas, sino que es infinitamente más grande que cualquier cosa que el mundo pueda ofrecer.

La palabra "iluminación" evoca la idea de algún logro sobrehumano, y al ego le gusta verlo así; sin embargo, se trata simplemente de tu estado natural sentido de unión con el Ser. Es un estado de conexión con algo inconmensurable e indestructible, algo que, casi paradójicamente, eres tú en esencia y que, sin embargo, es mucho más grande que tú. Es el encuentro de tu verdadera naturaleza, más allá de nombres y formas. La incapacidad de encontrar esta conexión da origen a la ilusión de separación de ti mismo y del mundo que te rodea. Te percibes entonces a ti mismo, consciente o inconscientemente, como un fragmento aislado. Surge el temor, y el conflicto -interno y externo- se vuelve habitual.

Me gusta la sencilla manera en que el Buda define el estado de iluminación: "el fin del sufrimiento". ¿Hay acaso algo sobrehumano en esto? Por supuesto, como definición es incompleta. Sólo te dice lo que la iluminación no es: no es sufrimiento. Pero, ¿qué es lo que queda cuando ya no hay sufrimiento? El Buda guarda silencio al respecto, y su silencio implica que tendrás que descubrir eso por ti mismo. Utiliza una definición negativa, de modo que la mente no pueda transformarlo en algo en qué creer o en algún logro sobrehumano, en una meta que te sea imposible alcanzar. A pesar de esta precaución, la mayoría de los budistas sigue creyendo que la iluminación es para el Buda -no para ellos- al menos por esta vida.

Pregunta: Utilizaste la palabra "Ser". ¿Puedes explicar a qué te refieres con eso?
Eckhart Tolle: El Ser es la Vida Única eterna y omnipresente que se encuentra más allá de las innumerables formas de vida que se hallan sujetas al nacimiento y a la muerte. Sin embargo, el Ser no sólo se halla más allá sino en la profundidad de cada forma, como su esencia más interna, invisible e indestructible. Esto significa que eso está a tu alcance ahora, como tu naturaleza más verdadera, tu yo más profundo. Pero no intentes comprenderla con la mente. No trates de comprenderla. Sólo puedes conocerla cuando la mente está quieta. Cuando estás presente, cuando tu atención se halla en forma total e intensa en el Ahora, podrás sentir al Ser, pero nunca podrá ser comprendido con la mente. Tomar nuevamente conciencia del Ser y vivir en ese estado de "conciencia sentida" es la iluminación.

Pregunta: Cuando dices Ser, ¿estás hablando de Dios? Y si lo estás, ¿por qué no usas esa palabra?
Eckhart Tolle: La palabra "Dios" ha perdido completamente su significado, a través de miles de años de mal uso. La utilizo a veces, muy escasamente. Por "mal uso", me refiero a que personas que nunca han tenido siquiera un atisbo del ámbito de lo sagrado, de la infinita inmensidad existente detrás de esa palabra, la utilizan con gran convicción, como si supieran de lo que hablan. O bien, argumentan en su contra, como si supieran qué es lo que están negando. Este mal uso origina creencias, afirmaciones e ilusiones egóticas absurdas, como "Mi Dios o nuestro Dios es el único dios verdadero, y el tuyo es falso", o la famosa frase de Nietzche: "Dios ha muerto".
La palabra Dios se ha transformado en un concepto cerrado. Apenas la palabra es pronunciada, se forma una imagen mental -quizás ya no de un anciano de barba blanca-, pero sigue siendo una representación mental de alguien o algo fuera de ti; y, sí, casi inevitablemente un algo o alguien masculino.
Ni "Dios" ni el "Ser" ni ninguna otra palabra pueden definir o explicar la inefable realidad que se halla detrás de la palabra, de modo que la única pregunta importante es si la palabra es una ayuda o un obstáculo en cuanto a permitirte experimentar Aquello a lo cual apunta. ¿Apunta acaso más allá de sí misma, hacia esa realidad trascendente, o se presta muy fácilmente a transformarse en nada más que una idea, una creencia en tu cabeza, un ídolo mental?
La palabra "Ser" no explica nada, pero tampoco la palabra "Dios". "Ser", sin embargo, tiene la ventaja de ser un concepto abierto: no reduce el infinito invisible a una entidad finita. Es imposible formarse una imagen mental de él. Nadie puede adjudicarse la posesión exclusiva del Ser. Es tu esencia misma, y te es accesible de inmediato como la sensación de tu propia presencia, la sensación de "Yo soy" previa a "Yo soy esto o lo otro". Así que sólo hay un pequeño paso entre la palabra "Ser" y experimentar el Ser.


Pregunta: ¿Cuál es el mayor obstáculo para experimentar esta realidad?
Eckhart Tolle: La identificación con tu mente, lo que hace que el pensamiento se vuelva compulsivo. No poder dejar de pensar es una espantosa calamidad, pero no nos damos cuenta de esto porque casi todo el mundo la sufre, así que es considerada "normal". Este ruido mental incesante te impide hallar ese dominio de quietud interna que es inseparable del Ser. Esto también crea un falso "yo" -fabricado por la mente-, que extiende una sombra de temor y sufrimiento. Examinaremos todo eso en más detalle más adelante.

El filósofo Descartes creyó haber encontrado la verdad más fundamental cuando formuló su famosa frase: "Pienso, luego existo". De hecho, expresó con eso el error más fundamental: igualar el pensar con el Ser y la identidad con el pensar. El pensador compulsivo -y casi todo el mundo lo es- vive en un estado de aparente separación, en un insanamente complejo mundo de problemas y conflictos continuos, un mundo que refleja la creciente fragmentación de la mente. La iluminación es un estado de "completitud", de "ser uno", y por tanto se está en paz. Se es uno con la vida en su aspecto manifiesto -el mundo- así como con tu yo más profundo y la vida no manifiesta -uno con el Ser-. La iluminación no es sólo el fin del sufrimiento y del continuo conflicto interno y externo, sino también el fin de la horrible esclavitud del pensar incesante. ¡Qué increíble liberación es!

Identificarte con tu mente genera una cortina opaca de conceptos, etiquetas, imágenes, palabras, juicios y definiciones que impiden toda relación verdadera. La cortina se interpone entre tú y tú mismo, entre tú y los demás hombres y mujeres, entre tú y la naturaleza, entre tú y Dios. Es esta cortina de pensamiento la que crea la ilusión de la separación, la ilusión de que hay un tú y un "otro" enteramente separado. Olvidas entonces la realidad esencial de que, debajo del nivel de las apariencias físicas y las formas separadas, eres uno con todo lo que existe. Con "olvidas", me refiero a que ya no logras sentir esta unión como una realidad evidente por sí misma. Puedes creer que es así, pero ya no sabes si lo es o no. Una creencia puede ser tranquilizadora. Sólo es liberadora, sin embargo, a través de tu propia experiencia.

Pensar se ha vuelto una enfermedad. La enfermedad se presenta cuando las cosas se desequilibran. Por ejemplo, no hay nada malo con que las células se dividan y multipliquen en el cuerpo, pero cuando este proceso prosigue en forma independiente del organismo completo, las células proliferan y tendremos una enfermedad.

La mente es un instrumento soberbio si la usamos correctamente. Si se le usa en forma incorrecta, sin embargo, se vuelve muy destructiva. Para ser más preciso, no se trata tanto de que uses tu mente del modo incorrecto -en general no la usas para nada-. Ella te usa. Ésa es la enfermedad. Crees que eres tu mente. Ese es el delirio. El instrumento se ha apropiado de ti.
Pregunta: No estoy enteramente de acuerdo. Es cierto que pienso mucho sin sentido alguno -como la mayoría de las personas-, pero aún puedo utilizar mi mente para lograr cosas, y hago eso todo el tiempo.
Eckhart Tolle: Sólo porque puedes resolver un acertijo de palabras o construir una bomba atómica, no significa que puedes utilizar tu mente. Tal como a los perros les encanta morder huesos, a la mente le encanta hincarle sus dientes a los problemas. Es por eso que resuelve acertijos y construye bombas atómicas. A ti no te interesan esas cosas. Permíteme preguntarte esto: ¿puedes liberarte de tu mente cada vez que quieres? ¿Has hallado el botón que detiene todo el mecanismo?

Pregunta: ¿Te refieres a dejar de pensar? No, no puedo hacerlo, excepto quizás por unos instantes.
Eckhart Tolle: Entonces la mente te utiliza a ti. Inconscientemente, te has identificado con ella, de modo que ni siquiera te das cuenta de que eres su esclavo. Es casi como si fueses poseído sin darte cuenta: crees que la entidad que se posesionó de ti eres tú mismo. La libertad se inicia dándote cuenta de que no eres esa entidad que se posesionó de ti -el pensador- Saber esto te permite observar a la entidad. Apenas comienzas a observar al pensador, comienza a activarse un nivel más alto de conciencia. Comienzas entonces a darte cuenta de que hay un enorme ámbito de inteligencia más allá del pensamiento, y que ese pensamiento es sólo un diminuto aspecto de esa inteligencia. También te das cuenta de que todas las cosas que realmente importan -la belleza, el amor, la creatividad, la alegría, la paz interior- tienen su origen más allá de la mente. Comienzas a despertar.

27/11/08

Realidad Holográfica


Desde distintos lugares de la ciencia, en especial desde la física cuántica, se ha empezado a hablar de que la realidad podría ser un gigantesco holograma, ¿qué significa esto? Los hologramas plantean básicamente la posibilidad de que cada parte constitutivo de un todo, contenga ese todo. ¿Extraño? ¿Una parte que contenga la información del todo? Tal vez, pero el universo tiene muchos misterios guardados. Vaya esto como introducción a este nuevo paradigma que abre posibilidades infinitas si consideramos al universo como un holograma vivo y conciente. Estos videos te darán una idea más clara de lo que esto significa.

Mirálo acá:

Parte1



Parte 2


Estos videos debemos agradecérselos a cacophony00

Meditación del Aquí y el Ahora

1 - Una meditación posible
Frecuentemente sucede que cuando nos disponemos a meditar, nos proponemos –concientes de ello o no- entrar en otro estado de conciencia, un estado de conciencia que nos brindará un sosiego frente al constante barullo del diálogo de la mente. Pero no es raro que nos topemos con el hecho de darnos cuenta de que “algo” nos sabotea llegar a un estado meditativo. Pareciera ser que no contamos con las herramientas que nos ayuden para lograrlo; en realidad, contamos con esas herramientas, sólo que no las conocemos o no las sabemos usar; pero están al alcance.
Lo primero que debemos replantearnos y asumir, es el error de realizar una meditación para cambiar el estado actual de conciencia cualquiera sea en el que me encuentre. Vale decir que no me dispongo a meditar para cambiar cómo me estoy sintiendo o funcionando. No voy en busca de un estado ideal que no estoy teniendo. Eso sería como percibirme con carencia, y nadie podrá darme algo no esté en mí de alguna forma latente al menos.
Sí, aunque parezca una contradicción no se trata de proponerse un cambio, se trata de la aceptación total del momento con todas sus circunstancias. Cómo ya es sabido, el hecho de generar una resistencia hacia algo, hace que eso se manifieste más intensamente. Entonces, lo primero que elijo es meditar aceptando mi estado actual de conciencia (el de ese preciso momento), sin análisis ni juicios; sintiendo lo que ese momento está manifestando, y lo hago porque es un aspecto del ser atemporal que soy manifestándose a través de mi yo temporal.
Lo que estaremos realizando entonces, es un cambio de conciencia pero desde un lugar que no es el de la pretensión de ego, en todo caso el ego, -y no hay que descartarlo- asistirá al cambio como un observador. Veámoslo esquemáticamente:

Meditación fallida:
Estado actual -->Pretensión de cambiar --> Fracaso en la meditación.

Meditación del Aquí y Ahora:
Estado actual --> Aceptación incondicional --> Cambio a un nuevo estado de conciencia

Como se ve, en la meditación del Aquí y Ahora se propone que el río de nuestro ser encuentre su cause y no diseñar un cause para que ese río, infinito por cierto, encaje en él. El aceptar, si se quiere verlo así, produce el cambio. Además, qué clase de pretensión es ésa en la que se aspira a que el Ser se adapte a los parámetros de una mente?!
Un paso que deberíamos valorar será el habernos desligado de la carga implícita que supone un objetivo al meditar, un objetivo que idealizamos al punto de parecer actividad para seres superiores.


2 – El cuerpo es conciencia: las herramientas
Lo anterior puede ser entendido como un muy breve marco teórico, así que en esta parte se abordará el Cómo.
Nos olvidamos con demasiada facilidad que el cuerpo es conciencia. En general somos demasiado mentales y todo lo asociado a la conciencia queda dentro de lo que “entendemos” sucede en la cabeza. Y así parecería que ése es el territorio donde se dirime el hecho de vivir estados de conciencias más elevados.
Sin embargo, se sabe hoy con certeza que el cuerpo es un registro de nuestro estado de conciencia, y en este sentido es tan válido como la conciencia misma: ES CONCIENCIA. Así que la primera herramienta que tomaremos para la meditación del Aquí y el Ahora es considerar al cuerpo como conciencia. Para esto nos valdremos de los sentidos; estos serán el pasaporte para adentrarnos en la conciencia del cuerpo. La palabra clave en estos pasos es ATENCIÓN, y por atención se entiende un estado de percepción. Llevaremos la atención hacia lo que estamos sintiendo, evitando entrar en interpretaciones. Así iremos sumando lo que percibimos con cada sentido. Y si acaso comenzamos a interpretar, aceptaremos el hecho suspendiendo el juicio. Así de simple, volviendo al cuerpo.

EL SENTIDO DEL TACTO
1- Empezaremos la meditación llevando la atención al cuerpo: la posición de éste, la ropa que nos viste, su temperatura, lo que registra nuestro mayor órgano: la piel. Conviene recorrer con la atención desde los pies hasta los cabellos de la cabeza. Se trata de sentir al cuerpo, lo que no significa entrar en un análisis del estado corporal, sino de sentir con el cuerpo. En determinado momento empezaremos a sentir los latidos del corazón. Si bien al principio vamos enfocando (los pies, las piernas etc.) al ir sumando enfoques, el punto central será no enfocarnos en nada en particular, sentir globalmente nuestro cuerpo.
Manteniendo la atención lograda a partir del tacto, seguimos.
EL SENTIDO DE LA AUDICIÓN
2- Lo que podría parecernos una distracción será una herramienta para adentrarnos en la aceptación del momento: los sonidos del afuera son también lo que estamos siendo y por eso forman parte de nuestro ser. Escuchar. Otra vez, si bien empezaremos enfocando sonidos, escucharemos de un modo global.
Manteniendo la atención lograda a partir del oído, seguimos.

EL SENTIDO DEL OLFATO
3- En este caso, lo orientaremos más a la respiración. En general el sentido del olfato no lo tenemos tan ejercitado como para registrar olores sutiles. La respiración es un acto mágico de vida. Si estamos más orientados a encontrar un ritmo de respiración armonioso podemos aprovecharlo, pero debemos tener presente que se trata de no forzar nada.

EL SENTIDO DEL GUSTO
4- En general sucede que el gusto entra a participar del acto perceptivo cuando es estimulado por algo externo, sin embargo, hay un gusto en cada momento en nuestra boca, pero no iremos en busca de él, lo atenderemos, si aparece.

Quisiera dejar de lado por lo menos al principio el sentido de la vista; las razones son del todo evidentes. Somos predominantemente visuales y en un principio será difícil que nuestra vista deje de enfocar, y cambie hacia una visión global, porque el enfocar es la primera tarea que le damos a los ojos, a cada momento.

El ahora posee una riqueza de la que muy vagamente somos concientes. Hemos desarrollado una conciencia de objetos, percibimos fragmentadamente: acá esto y esto y esto y allá aquello, y aquello, etc. Si esta meditación propone un desafío, es el de abarrotar esa conciencia de objeto para que colapse y nos lleve a un lugar no determinado.
Una alegoría posible para entender esto que es mejor hacerlo con entusiasmo, sin ponerse demasiados serios, es la de convertirnos en un todo oreja. Y así como ella es el espacio por donde el sonido pasa, convertirnos por un momento en el espacio por donde el momento presente pasa y asistir a eso con alegría. Es encontrar, encontrarnos; como el encuentro con un amigo del que queremos tener noticias y asistir a lo que él nos cuenta. Ese amigo existe y es una voz propia que el ajetreo diario a veces calla, pero que está disponible si nos disponemos a ella. Este texto es un modo, uno más, que posiblemente nos permita el encuentro.

26/11/08

Para el Camino: Libros gratis para descargar y otras cosas...

...El camino de retorno es un camino hacia uno mismo:
no se trata de llegar a algún lugar, se trata de estar presente haciendo camino.
La vida es experimentar la existencia en todas sus formas como una unidad,
hemos vivido inumerables veces y lo hacemos hoy;
del viaje obtenemos un conocimiento transformador
Un cambio en cómo percibimos el mundo y nos percibimos.
Este es un tesoro que bien visto, más allá de circunstancias, nos lleva